Organización Mundial de la Salud

Síndrome del Edificio Enfermo

 

La Organización Mundial de la Salud define al “síndrome del edificio enfermo” como un conjunto de síntomas que padecen algunas personas que habitan o trabajan en un mismo edificio y que remiten cuando lo abandonan.

Los síntomas físicos son irritación de ojos, nariz y garganta, sequedad de piel y mucosas, eritema cutáneo, fatiga mental, somnolencia, cefaleas, vértigos, infecciones de vías respiratorias altas, dificultad respiratoria, jadeo, ronquera, asma, disfonía, tos, alteraciones del gusto y del olfato, náuseas.

Las instalaciones de climatización y ventilación de los edificios ocupan el primer lugar entre las enfermedades (alergias, asma, estrés, absentismo o baja productividad, etc) que aparecen en el trabajo o en la vivienda, es la contaminación o la mala calidad del aire presente en el edificio. Los conductos de climatización y ventilación, acumulan gran cantidad de suciedad, siendo propicia para el crecimiento de aerobios y hongos, causantes de más del 38% de las bajas laborales y enfermedades. La higienización total de estos sistemas, aporta grandes ventajas como garantizar la salud de los ocupantes de los edificios, ahorro de costes de mantenimiento y energéticos, así como cumplimiento de las normativas.